martes, 1 de abril de 2008

líos sobre madres y padres

acabo de hablar con mi amiga la teórico-filósofo-escritora. está muy contenta porque un transexual (ella dice que es el segundo caso que conoce) está embarazado. me cuenta que algunas de las feministas con las que se relaciona están escandalizadas y muy molestas con el tema. me lo cuenta en un tono agresivo, ella está escandalizada y molesta con esas feministas.

yo le digo que no estoy del todo con ella. y que en parte me uno al grupo de las que ahora mismo son el motivo de su ira.

lo que quiero decir es: me parece muy bien que este tío esté embarazado (entre otras cosas no es asunto mío). lo está porque cuando se operó quiso conservar su cuerpo interno de mujer. y por lo tanto lo está en tanto que no es un hombre. (y todo esto que toca las definicones sí empieza a ser asunto mío, ahora explicaré por qué).

en toda esta discusión sobre cuánto hay de construído en la identidad femenina y en la masculina, sobre lo poco o mucho que hay de esencial en "ser hombre" y "ser mujer", opto por creer en la filosofía de mi amiga Beatriz Preciado, heredera de otros a los que no he leído, Foucault y Derrida (pero al menos lo digo).
opto por creer que ser una cosa o ser la otra es, sobre todo, un juego aprendido. !cuánto he jugado con beatriz a ser una cosa y la otra intuyendo lo importante que estaba siendo el juego para ella, mucho más que para mí!

pero hay algo que sí en completamente decisión de la Naturaleza. y que en el juego no cambia, es decir no cambia de verdad. y es simplemente esto:

hay cuerpos preparados para albergar a un bebé en la tripa mientras crece y otros no.

esto, lo siento por aquellos a los que les joda, es así.

durante siglos nos han querido arrebatar este dominio a las mujeres: dándoles a los niños el apellido del padre (a pesar de que él nunca puede estar seguro de ser el padre biológico o tal vez precisamente para ocultar esta inseguridad), cuando era inexixtente nuestra independencia económica, o nuestros derechos o nuestro poder de decisión en los asuntos comunes...

los niños son de las madres. y una madre le otorga a un hombre la posibilidad de ser padre. o no se la da, eso depende de ella.

si una mujer otroga a un hombre el papel de padre de sus hijos, ese rol (sean o no hijos biólógicos) y entre los dos llegan a una serie de acuerdos, estupendo. pero las LEYES deben siempre proteger que la mujer es la que otorga o no el papel, que los niños son suyos.

y ahora añado: de las mujeres y de los transexuales no operados.

en ningún caso, y salvo que así lo acuerde con la madre, de un hombre.

todo esto me atañe directamente claro. nacer como una bio mujer (en términos de beatriz) no me ha dado grandes cosas muy especiales (no sé si el papel de bio hombre me las hubiera dado, tal vez sí, pero nunca me ha interesado comprobarlo). utilizando el posesivo "mía" en un sentido que no objetualiza, que nada tiene que ver con quitar libertades, hay algo que me toca, que es mío, que se de debe reconocer pese a todo lo que no se reconoce por ser una bio mujer: mi hija es mía. (mía en el sentido de que soy yo la responsable, la que decide y la que vive con ella, clar

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