acabo de descubrir, pero es un secreto, que me siento culpable por lo que hacen los demás. cargo con ello y me duele en un nudo del pecho. lo que hacen los que tengo cerca pero también los que salen en el telediario. culpable por ver una foto en la que se refleja el sufrimiento de alguien a quien no consolé. aunque esté hecha en otro contienente.
esto debe ser lo que tú llamabas la culpabilidad judeocristiana. decías que en nuestra cultura crecemos con esa carga: solo por nacer eres culpable.
muchas veces me siento lejana al resto de los humanos.
sin embargo hay que tener un sentido de pertenencia a lo humano muy fuerte para sentir esa culpabilidad por lo que yo no hago. por lo que hacen los otros.
miércoles, 9 de abril de 2008
martes, 8 de abril de 2008
política para ti
conozco a gente involucrada en partidos políticos con ideas muy lejanas a las suyas. a veces el motivo para pertencer, o para votar a un partido es el interés personal o los planes inmediatos. conocí a alguien que, considerándose un radical de derechas se presentó como candidato por el psoe, en un pueblo, ya que solo este partido le permitía hacer con su negocio lo que le interesaba.
otras veces, es algo así como la visión de un mundo más acorde con nuestras ideas de justicia, lo que mueve nuestra mano para dar el voto o nuestra vida hacia la pertenencia a un partido.
pero muchas veces, después de haber decidido movidos por esto último, viene una gran decepción al ver cómo, en la práctica, el partido en el que creímos gestiona las cosas pequeñas en contra de ese mundo ideal.
lee curtis me ha hablado de la teoría de converse. según él el nivel cultural de la persona determina el que las decisiones se tomen por intereses personales o por una visión más general. el desapego de los intereses inmediatos y personales iría unido, según él, a un mayor nivel cultural.
tengo que leer a converse.
otras veces, es algo así como la visión de un mundo más acorde con nuestras ideas de justicia, lo que mueve nuestra mano para dar el voto o nuestra vida hacia la pertenencia a un partido.
pero muchas veces, después de haber decidido movidos por esto último, viene una gran decepción al ver cómo, en la práctica, el partido en el que creímos gestiona las cosas pequeñas en contra de ese mundo ideal.
lee curtis me ha hablado de la teoría de converse. según él el nivel cultural de la persona determina el que las decisiones se tomen por intereses personales o por una visión más general. el desapego de los intereses inmediatos y personales iría unido, según él, a un mayor nivel cultural.
tengo que leer a converse.
sábado, 5 de abril de 2008
erratas
me pregunto qué pensará roque, el gato, cuando mira atentamente a carmen, su ama. carmen lee con el dedo sobre las letras cada palabra de un libro en galeradas. está viendo errores ortográficos y tipológicos, se está preguntando si debe dejar cursiva o poner negrita. con sus gafas, concentrada. me pregunto qué creerá roque que piensa carmen cuando carmen corige un texto.
viernes, 4 de abril de 2008
la regla
leo a jane bowles.
todavía pienso mucho en lo que me gustaría ser.
me contaste que el día que descubriste que te habías hecho adulto fue porque de pronto te diste cuenta de que no querías ser otra cosa diferente a lo que eras. de repente no pretendías ser mejor. te aceptabas.
no sé si lo descubriste tumbado en un sofá, boca arriba, con un pie sobre otro y las manos juntas en el pecho, o si yo te imaginé así en el momento del descubrimiento.
desde entonces yo espero que me llegue un momento así, pero lo que más se parece a eso, es una especie de apatía que me entra a veces: un "paso de intentarlo".
también me dijiste que dejar de meter tripa es abandonarse físicamente. un día voy a unir todas tus explicaciones de la realidad, y tus normas. las voy a numerar y colocar en fila.
y las voy a colocar aquí para que no las leas, como yo no visito tu casa encendida.
todavía pienso mucho en lo que me gustaría ser.
me contaste que el día que descubriste que te habías hecho adulto fue porque de pronto te diste cuenta de que no querías ser otra cosa diferente a lo que eras. de repente no pretendías ser mejor. te aceptabas.
no sé si lo descubriste tumbado en un sofá, boca arriba, con un pie sobre otro y las manos juntas en el pecho, o si yo te imaginé así en el momento del descubrimiento.
desde entonces yo espero que me llegue un momento así, pero lo que más se parece a eso, es una especie de apatía que me entra a veces: un "paso de intentarlo".
también me dijiste que dejar de meter tripa es abandonarse físicamente. un día voy a unir todas tus explicaciones de la realidad, y tus normas. las voy a numerar y colocar en fila.
y las voy a colocar aquí para que no las leas, como yo no visito tu casa encendida.
martes, 1 de abril de 2008
líos sobre madres y padres
acabo de hablar con mi amiga la teórico-filósofo-escritora. está muy contenta porque un transexual (ella dice que es el segundo caso que conoce) está embarazado. me cuenta que algunas de las feministas con las que se relaciona están escandalizadas y muy molestas con el tema. me lo cuenta en un tono agresivo, ella está escandalizada y molesta con esas feministas.
yo le digo que no estoy del todo con ella. y que en parte me uno al grupo de las que ahora mismo son el motivo de su ira.
lo que quiero decir es: me parece muy bien que este tío esté embarazado (entre otras cosas no es asunto mío). lo está porque cuando se operó quiso conservar su cuerpo interno de mujer. y por lo tanto lo está en tanto que no es un hombre. (y todo esto que toca las definicones sí empieza a ser asunto mío, ahora explicaré por qué).
en toda esta discusión sobre cuánto hay de construído en la identidad femenina y en la masculina, sobre lo poco o mucho que hay de esencial en "ser hombre" y "ser mujer", opto por creer en la filosofía de mi amiga Beatriz Preciado, heredera de otros a los que no he leído, Foucault y Derrida (pero al menos lo digo).
opto por creer que ser una cosa o ser la otra es, sobre todo, un juego aprendido. !cuánto he jugado con beatriz a ser una cosa y la otra intuyendo lo importante que estaba siendo el juego para ella, mucho más que para mí!
pero hay algo que sí en completamente decisión de la Naturaleza. y que en el juego no cambia, es decir no cambia de verdad. y es simplemente esto:
hay cuerpos preparados para albergar a un bebé en la tripa mientras crece y otros no.
esto, lo siento por aquellos a los que les joda, es así.
durante siglos nos han querido arrebatar este dominio a las mujeres: dándoles a los niños el apellido del padre (a pesar de que él nunca puede estar seguro de ser el padre biológico o tal vez precisamente para ocultar esta inseguridad), cuando era inexixtente nuestra independencia económica, o nuestros derechos o nuestro poder de decisión en los asuntos comunes...
los niños son de las madres. y una madre le otorga a un hombre la posibilidad de ser padre. o no se la da, eso depende de ella.
si una mujer otroga a un hombre el papel de padre de sus hijos, ese rol (sean o no hijos biólógicos) y entre los dos llegan a una serie de acuerdos, estupendo. pero las LEYES deben siempre proteger que la mujer es la que otorga o no el papel, que los niños son suyos.
y ahora añado: de las mujeres y de los transexuales no operados.
en ningún caso, y salvo que así lo acuerde con la madre, de un hombre.
todo esto me atañe directamente claro. nacer como una bio mujer (en términos de beatriz) no me ha dado grandes cosas muy especiales (no sé si el papel de bio hombre me las hubiera dado, tal vez sí, pero nunca me ha interesado comprobarlo). utilizando el posesivo "mía" en un sentido que no objetualiza, que nada tiene que ver con quitar libertades, hay algo que me toca, que es mío, que se de debe reconocer pese a todo lo que no se reconoce por ser una bio mujer: mi hija es mía. (mía en el sentido de que soy yo la responsable, la que decide y la que vive con ella, clar
yo le digo que no estoy del todo con ella. y que en parte me uno al grupo de las que ahora mismo son el motivo de su ira.
lo que quiero decir es: me parece muy bien que este tío esté embarazado (entre otras cosas no es asunto mío). lo está porque cuando se operó quiso conservar su cuerpo interno de mujer. y por lo tanto lo está en tanto que no es un hombre. (y todo esto que toca las definicones sí empieza a ser asunto mío, ahora explicaré por qué).
en toda esta discusión sobre cuánto hay de construído en la identidad femenina y en la masculina, sobre lo poco o mucho que hay de esencial en "ser hombre" y "ser mujer", opto por creer en la filosofía de mi amiga Beatriz Preciado, heredera de otros a los que no he leído, Foucault y Derrida (pero al menos lo digo).
opto por creer que ser una cosa o ser la otra es, sobre todo, un juego aprendido. !cuánto he jugado con beatriz a ser una cosa y la otra intuyendo lo importante que estaba siendo el juego para ella, mucho más que para mí!
pero hay algo que sí en completamente decisión de la Naturaleza. y que en el juego no cambia, es decir no cambia de verdad. y es simplemente esto:
hay cuerpos preparados para albergar a un bebé en la tripa mientras crece y otros no.
esto, lo siento por aquellos a los que les joda, es así.
durante siglos nos han querido arrebatar este dominio a las mujeres: dándoles a los niños el apellido del padre (a pesar de que él nunca puede estar seguro de ser el padre biológico o tal vez precisamente para ocultar esta inseguridad), cuando era inexixtente nuestra independencia económica, o nuestros derechos o nuestro poder de decisión en los asuntos comunes...
los niños son de las madres. y una madre le otorga a un hombre la posibilidad de ser padre. o no se la da, eso depende de ella.
si una mujer otroga a un hombre el papel de padre de sus hijos, ese rol (sean o no hijos biólógicos) y entre los dos llegan a una serie de acuerdos, estupendo. pero las LEYES deben siempre proteger que la mujer es la que otorga o no el papel, que los niños son suyos.
y ahora añado: de las mujeres y de los transexuales no operados.
en ningún caso, y salvo que así lo acuerde con la madre, de un hombre.
todo esto me atañe directamente claro. nacer como una bio mujer (en términos de beatriz) no me ha dado grandes cosas muy especiales (no sé si el papel de bio hombre me las hubiera dado, tal vez sí, pero nunca me ha interesado comprobarlo). utilizando el posesivo "mía" en un sentido que no objetualiza, que nada tiene que ver con quitar libertades, hay algo que me toca, que es mío, que se de debe reconocer pese a todo lo que no se reconoce por ser una bio mujer: mi hija es mía. (mía en el sentido de que soy yo la responsable, la que decide y la que vive con ella, clar
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